Pasaron 2 años (1 y medio consumido por la pandemia), y me encuentro en un lugar peor que el de aquel entonces cuando pensaba que tenía un proyecto de doctorado pronto a empezar. Iluso fue ese Juan que pensó que podría llevar adelante un proyecto en algo que nadie de la Facultad trabaja, sin tener presupuesto alguno, en un laboratorio que es uno de los menos financiados y más dejados. [Este año, gracias a los ahorros durante la pandemia, recibimos un destilador y un pHmetro, pero ambos de uso compartido con el Departamento]
La cosa es que, para poder trabajar en la especie que quería, habría que tener mayor financiamiento, especialmente para los traslados para muestrear, pero habría que presentarse a convocatorias a las cuales no podemos porque no contamos con antecedentes suficientes porque no podemos investigar porque no tenemos financiamiento. Es un círculo vicioso hecho para los que ya están dentro. Incluso la misma Universidad realiza convocatorias de fortalecimiento donde las condiciones dejan afuera a varios laboratorios y grupos que no las cumplimos.
En fin, a la falta de financiamiento se le sumó que un posible proveedor de individuos de una ciudad cercana no lo sería más porque necesitaba reponer individuos en su establecimiento, a causa de ataques de perros.
Adicionalmente, el proyecto fue rechazado por el comité de bienestar. En un primer momento, nuestra idea había sido trabajar con embriones de la especie. Cuando se presentó en el comité, extraoficialmente habríamos conseguido permiso. Sin embargo, el comité decidió –mucho tiempo después– rechazar el trabajo en embriones. Tal vez porque es una especie autóctona, por ende protegida; sin embargo, planteábamos trabajar con productores habilitados, no recolectando de nidos naturales ni trabajar con cientos de embriones.
Y yo termino preguntándome, ¿tengo que trabajar con cultivos celulares, bacterias, parásitos o en farmacología para que me aprueben un proyecto?¿Por qué a otros les siguen habilitando trabajar con ratas? Somos un laboratorio de histología y embriología, ¿con qué tipo de muestras pretenden que trabajemos? No siempre se puede utilizar muestras de animales vivos. La ciencia es así.
A quien iba a ser codirector le había entusiasmado la idea de trabajar con embriones en una especie de un grupo de animalescuyo estudio está en crecimiento en el mundo y del que no hay nada… hasta que supo que no lo iban a aprobar.
El desencanto, el sabor amargo.
Decidimos probar con la misma especie pero con juveniles y adultos, pero no logramos asegurarnos muestreos. Nos contactamos con todo criadero del cual encontráramos datos, con museos, Facultades y hasta el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca. No logramos asegurarnos nada. Muchos criaderos no existen más; los que sí, no están faenando. Los museos no tienen muestras para histología. El ministerio tampoco tiene más información (aunque se mostraron interesados en el proyecto, porque tenía una proyección de aplicación productiva).
Finalmente, tuvimos que desistir.
Ahora, con todo el proyecto cancelado, me encuentro otra vez en la nebulosa del docente sin tema de doctorado al que se le avecina un concurso en el que el jurado lo va a acorralar por no tener doctorado como sus becarios de 30 años de laboratorios súper financiados. Quisiera verlos intentar sacar a flote algo en nuestro laboratorio en las condiciones del mismo.
Me encanta trabajar en el laboratorio, pero quisiera que no esté como está, sin proyectos, sin insumos suficientes, sin dinero.
En fin, la frustración. Ahora hay que buscar otra opción.
[…] A fin del 2021, luego de colaborar con unas pruebas de procesamiento histológico, Carolina Bianchi, docente de FCV UNICEN e investigadora de CONICET, me propuso hacer el doctorado con ella en reproducción de llamas. (Nota: Ya me lo había propuesto anteriormente, pero yo había preferido jugarla por los ñandúes… pero no soy bueno tomando decisiones.) […]
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