Hace poco tiempo se dio a conocer el resultado del relevamiento canino llevado a cabo por la Facultad de Ciencias Veterinarias, UNICEN, la Dirección de Bromatología del Municipio de Tandil y el Colegio de Veterinarios. Y los números resultaron alarmantes, desalentadores y desafiantes.
En este relevamiento se realizó el conteo de perros en la calle en la ciudad de Tandil. La metodología fue sencilla: un mismo día, muchas personas salieron al mismo momento a contar los perros que observaban en la zona destinada para cada uno. Ahora, gracias a esta acción, se sabe que en las calles de Tandil hay 7300 perros, un equivalente a 3 perros por manzana o 6 perros callejeros cada 100 habitantes (6,08:100) o 1 perro cada 16 hab. (1:16,4), en una ciudad de 120 mil habitantes. Y eso es sólo el conteo de callejeros, que es la punta del iceberg de la población de caninos. Mejor dicho, la superpoblación de caninos. En 2010, se hizo una encuesta para estimar el tamaño poblacional de perros domésticos, y el resultado fue de 30048 perros, algo así como 1 perro doméstico cada 4 personas.

Hace unos años, para un curso de Tenencia Responsable —en el marco del Programa Nacional de Tenencia Responsable y Sanidad de Mascotas del entonces Ministerio de Salud de la Nación—, tuvimos que escribir un proyecto en base a la problemática del perro público [link de descarga al final de la post]. En el camino, aprendimos mucho sobre la problemática, las posibles soluciones, las prácticas llevadas a cabo en otros países y las legislaciones internacionales, nacionales, provinciales y municipales.
En las últimas décadas se produjo un gran crecimiento de la población canina local, representando esto un riesgo tanto para la salud pública como para la salud animal. “La OIE (Organización Mundial de Sanidad Animal), a la vez que reconoce el carácter prioritario de la salud humana, (…) considera importante controlar las poblaciones caninas sin causar a los animales sufrimientos innecesarios o evitables” [Capítulo 7.7. El control de las poblaciones de perros vagabundos. Código Sanitario para los Animales Terrestres. OIE. 2010]. En el mismo capítulo, se denomina perro vagabundo a “todo perro que no esté bajo control directo de una persona o al que no se impida errar libremente”.
Se sabe que los perros callejeros no pueden mantener su densidad poblacional si no existe una provisión adecuada de alimento y refugio. Esto lo obtienen de parte del ser humano en la mayoría de los casos, siendo una provisión intencional o no intencional.
Existe otra situación en la cual los animales generan jaurías en lugares más silvestres, donde establecen territorios y cazan, denominándose asilvestrados, siendo además un problema para la fauna de dichos lugares. Un ejemplo de esto es el caso de ataques a pingüinos en la Reserva Provincial Ría Deseado, Santa Cruz, Argentina, donde 400 de estas aves aparecieron muertas, con claras marcas de mordidas.
Los perros callejeros en las ciudades también pueden ser peligrosos, ya sea por las mordeduras a las personas o las peleas con otros perros, como la transmisión d enfermedades, como la rabia. La Dirección de Bromatología tuvo un promedio de 235 personas mordidas por año en el período 2004-2012; semejante al promedio de tratamientos antirrábicos registrados en el Centro Vacunatorio del Hospital de Niños Dr. Debilio Blanco Villegas por mordeduras de perros, gatos, cobayos y ratas durante 2012 y 2013. Esto hace que sea importante el control de las poblaciones caninas vagabundas. Y ahí comienza el dilema de los métodos a utilizar.
Al igual que en Leyes Nacionales, en el Municipio de Tandil la matanza de animales de compañía se encuentra prohibida desde 1996 por el Artículo 6ª de la Ordenanza 7028. La misma Ordenanza establece que sólo se acepta realizar la esterilización quirúrgica como único método para el control del crecimiento poblacional de los animales. “La Municipalidad se reserva los métodos de captura y eutanasia para aquellos casos en que la situación epidemiológica y/o de riesgo grave, atenten contra la Salud Pública. Dicha evaluación será realizada en forma conjunta entre la Comisión de Salud del Honorable Concejo Deliberante y la Autoridad Sanitaria” (Art. 5ª, Ord. 7028).
Sabiendo que un programa de control de perros callejeros es un conjunto de medidas que pueden ser implementadas y es diseñado para manejar una población determinada, que es mejor tener una población segura manejada que una población sin control y las legislaciones pertinentes, propusimos los siguientes árboles de problema y soluciones para la posible resolución de la situación que vive Tandil.


Toda la propuesta del proyecto se basó en que son cinco las herramientas que deben incluirse —educación; castración de perros con dueño y sin dueño; legislación; control medioambiental y del hábitat; eutanasia humanitaria de perros enfermos o agresivos— y la implementación de una metodología ABC o CNVR (captura, castración, vacunación y liberación, según las siglas en inglés). Se generaría conciencia en la población sobre las problemáticas posibles surgidas a partir de la presencia de perros públicos o comunitarios en las calles de la ciudad, para lograr cambios en la conciencia de los ciudadanos con respecto a la tenencia de perros.
Las actividades propuestas fueron:
- Diagnóstico de situación del perro público/comunitario y de la percepción del concepto “Tenencia Responsable” en la ciudad de Tandil.
- Educación, con talleres con el fin de lograr cambios de actitudes hacia los perros callejeros en general, así como promover una actitud responsable en cuanto a la propiedad del perro.
- Ejecución de campañas de castración de perros, tanto con dueño como público o comunitario.
- Identificación de los animales mediante el método de chip, tatuaje y/o cédula de identidad (según posibilidades).
- Producción de publicidad sobre: tenencia responsable; adopción de perros públicos o comunitarios; campañas de castración y campañas de adopción
Existía la posibilidad de presentar este proyecto a autoridades municipales, pero finalmente no sucedió. Por suerte, ahora, con el cambio de director de Bromatología, y en acuerdo con la Facultad, por lo menos hay datos para poder comenzar a planificar un manejo de la población de perros callejeros en la ciudad.
Colegio de Veterinario de la Provincia de Buenos Aires: Relevamiento de perros en situación de calle en Tandil http://cvpba.org/distritos/distrito-6/relevamiento-de-perros-en-situacion-de-calle-en-tandil/