Este es un breve caso de una llama del hato que hay en la Facultad de Ciencias Veterinarias UNICEN.
Hace unos meses, un perro talla grande ingresó a la Chacra, el sector donde aún se mantienen algunos animales de experimentación, y mató un par de llamas del pequeño hato de la Facultad. Para ser más precisos, fue el macho y una hembra.
La hembra era la llama más vieja del hato, acostumbrada a las maniobras y la manipulación. En su historial se destacaba la presencia de una masa visible en ovario visible con ecografía.
El mismo día, docentes del Área de Anatomía hicieron la necropsia de las llamas y tomaron muestras para sus proyectos sobre morfología de camélidos sudamericanos, y mi directora les pidió que disecaran los ovarios también para ver qué tenía la llama.
Cuando tuvimos las muestras, se vio que un ovario era mucho más grande que el otro (no recuerdo cuál), con una masa bastante consistente. Según la bibliografía que consultamos, podríamos encontrarnos con tumores o quistes.
La curiosidad nos llevó a hacer cortes histológicos y coloraciones con hematoxilina-eosina para ver la estructura y picrosirius red para ver la presencia de colágeno. Con los cortes nos pudimos acercar al diagnóstico de quiste folicular (hasta donde entendemos, claro). Sin embargo, hay que destacar que lo debería ver alguien que haga patología para asegurar el diagnóstico. Como esto fue por pura curiosidad, nos quedaremos con nuestro presuntivo.