Un grupo de investigación describió un aumento de parásitos en zorros relacionado a un evento climático adverso que dejó a gran parte de Corrientes bajo agua.
En 2016, Belén Natalini comenzó a realizar campañas en el Parque Nacional Mburucuyá y en Portal San Nicolás, en la provincia de Corrientes, como parte de las actividades de su doctorado. Belén es veterinaria y becaria de CONICET desde entonces, con lugar de trabajo en la Estación Biológica de Corrientes (EBCo), dependencia del Museo Argentino de Ciencias Naturales, y estudia los parásitos de cánidos silvestres y la interfase epidemiológica que se presenta con los perros y los pobladores vecinos a sus áreas de estudio.
Durante sus campañas, Belén y un grupo de voluntarios buscan las muestras que necesitan para sus estudios. Su trabajo incluye trazar transectas en los caminos de los sitios mencionados y busca materia fecal de zorros, la que evalúa en forma, tamaño, aspecto y olor para determinar la especie y recolecta para llevar a su laboratorio en la EBCo.
Según su plan de trabajo, ella tenía que hacer estas campañas —y otras en los alrededores de los parques donde se produce la interfase silvestre-doméstico— a lo largo de un par de años para completar sus muestreos. Lo hizo sin problemas en 2016. Pero, en 2017 se le complicó. La provincia de Corrientes sufrió fuertes inundaciones y el 60–70% de ambos sitios de estudio estuvo por varios meses bajo agua, impidiéndole recolectar sus necesarias muestras.
A pesar de todo, nada la detuvo en su investigación. Cuando el agua retrocedió, volvió a salir de campaña a recolectar más muestras, pero ahora se enfocaría en evaluar si estas inundaciones habían afectado la incidencia de parásitos en los zorros. Como señalan en el artídulo, las lluvias e inundaciones son factores importantes en la diseminación de parásitos. A su vez, la temperatura y humedad interfieren en la supervivencia de huevos en las heces. Con esto en mente, Belén y su equipo decidieron estudiar qué cambios ocurrieron a causa de las inesperadas inundaciones.
Con las muestras previas y posteriores a la inundación, pudieron analizar si existió alguna influencia de este evento climático sobre la ocurrencia de parásitos. Primero, determinaron los géneros de parásitos, separados en dos grupos: nemátodos, que son los parásitos de tipo gusanos redondos, como Ancylostoma, Eucoleus, Trichuris, Toxocara y Strongylida; y protozoos, unicelulares, como Giardia e Isospora.
Luego, comparando los datos de los dos años, vieron que la presencia de nemátodos fue mayor luego de ocurridas las inundaciones. Por su parte, a pesar de lo que ellos esperaban, para los protozoos no hubo una diferencia significativa.
Los resultados fueron recientemente publicados en un artículo en la revista Parasitology Research. El grupo de la EBCo presume que el aumento en la ocurrencia de nemátodos se debió a la congregación de los animales en las zonas no inundadas, lo cual llevaría a un mayor contacto huésped-parásito.
A su vez, el grupo de investigación resalta que el panorama se complicará en el futuro, ya que se espera que la frecuencia, intensidad y duración de las inundaciones aumenten a causa del cambio climático, lo que podría llevar a una mayor diseminación de los parásitos. Y este es un problema para la salud de los animales silvestres, pero también para las especies domésticas y para las personas, ya que varios de esos géneros parasitarios son causales de enfermedades zoonóticas. La vía de transmisión más probable sería el agua contaminada con heces; por esto es tan importante el acceso a pozos de agua potable.
El artículo: Natalini, M. B. et al. (2021). Influence of extraordinary floods on wildlife parasites: The case of gastrointestinal helminths and protozoa of wild canids from the Iberá ecoregion, Argentina. Parasitology Research. https://doi.org/10.1007/s00436-021-07330-5
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