De estudiantes metidos en Extensión

Actualmente, existe una fuerte apuesta en lo que respecta a la extensión universitaria, el volcado de los conocimientos del claustro universitario, junto a agentes externos (sean asociaciones, personas particulares, etc.), hacia la sociedad, y viceversa. Esta funciona en parte como retribución a la educación pública y gratuita que brinda la Universidad Nacional en Argentina. Las experiencias de extensión contribuyen tanto a la mejora de calidad de vida de los sectores sociales destinatarios como a la formación profesional y la calidad de investigación de los involucrados. Por esto, la extensión y su curricularización se convierten en un beneficio para destinatarios, participantes y Universidad al mismo tiempo.

Como estudiante universitario y miembro de Cona Cura (asociación civil de base conservacionista involucrada como organización co-partícipe) he participado en diversos proyectos de extensión. Por esto, el objetivo de este trabajo es presentar una experiencia personal en extensión como alumno de grado.

El primer contacto con extensión fue a través de una profesora del área de epidemiología, cuando educamos sobre zoonosis en una escuela rural de De La Canal (FCV, FCH, Cona Cura). Más tarde, se creó un proyecto para la promoción de los Pastizales Serranos (FCV, FCExa, Cona Cura, Taller Protegido), siendo parte de extensión de un proyecto de conservación de investigadores del Instituto ECOSISTEMAS de la UNICEN. Y en los últimos años se continuó con conservación ambiental e inclusión socio-laboral a través del proyecto de Promotores Ambientales (FCEco, FCExa, FCV, Cona Cura, Punto Verde Tandil, CFL).

En cada proyecto se encontraron nuevos desafíos y aprendizajes. No siempre se obtuvieron los resultados que se buscaron en un principio, pero se lograron vicisitudes que no se habían tenido en cuenta y que luego serán de ayuda en futuros proyectos y en la actividad profesional de cada participante. Así, la extensión es una herramienta más en la formación de los alumnos, una herramienta que la experiencia me ha mostrado de ser inclusiva: para los destinatarios, favoreciendo mejoras en su calidad de vida; dentro los equipos de trabajo, articulando esfuerzos y conformando grupos interdisciplinarios; y para con los alumnos, permitiendo participación sin las restricciones vistas en otras actividades.

La adhesión de estudiantes en extensión genera que los docentes logren articular conocimiento con práctica e interactuar con mayor cercanía con sus alumnos, mientras estos son expuestos a nuevos aprendizajes y estimulados a actuar, promoviendo la aplicación de saberes en un ámbito nuevo. Pero, sobre todo, logran un entendimiento sobre una aplicación real de los conocimientos académicos, idea que en ocasiones no conciben durante la cursada. En suma, la extensión resulta en empoderamiento para unos y otros, como en mi experiencia personal, y por tal considero de suma importancia que la comunidad universitaria la incorpore y enriquezca, y se estimule la participación de los estudiantes en la misma.


Esto fue un resumen que mandé a consideración para las I Jornadas de Extensión de mi facultad, mientras aún era estudiante. Lamentablemente,  nunca me respondieron, así que lo tomé como rechazado. Sin embargo, es un resumen que creo da cuenta de la vivencia de un estudiante involucrado en extensión y abre un diálogo que debería comenzar hacia adentro de la institución.

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